 Cuencas, lluvias y calor Félix Cordero Peraza
El territorio venezolano fue y es por siempre afectado por el Amazonas. Último bosque tropical del planeta tierra. Monitoreado mundialmente por investigaciones de campo e imágenes de satélites: organismos internacionales y universidades.
El cambio climático en Venezuela viene, en parte, por la deforestación y quema en el Amazonas. ¡Delito ecológico! Reducido a una quinta parte en 30 años. Destruyen 23.000 km2 anual. Cada m2 de bosque provee unos 1.250 litros/agua. Brasil es el 4to. contaminador por desmonte y quema. Anual, derriban 15 mil/has. de árboles.
Si es tan grande el daño a Venezuela y países limítrofes, ¿por qué Chávez no le ha planteado ese tema a su amigo Lula? Quien mantiene una posición internacional ambientalista y mira para los lados en el Amazonas.
Las lluvias en nuestro país se originan por la carga de humedad que llevan los vientos alisios del norte, que evaporan el agua con los rayos de sol en el Caribe y Atlántico. Y los del sur, que atraviesan el Amazonas, donde se cargan por evapotranspiración. Las cuencas hidrográficas de nuestros ríos son deforestadas, quemadas y sembradas. Actos que reducen los volúmenes de agua y rebajan las lluvias. Aquí, como en el Amazonas, ha faltado conciencia de gobernante.
Un investigador de la Universidad Yacambú, en Lara, aplicó un modelo de simulación hidrológica para visualizar la cuenca del río Yacambú. Encontró que el clima no afectará la evaporación y lluvias, si se tutela el afluente y baja deforestación y siembra.
Venezuela necesita amparar cuencas y bosques, los ríos aumenten sus aguas; los vientos alisios carguen de humedad y la lluvia regrese; baje la temperatura y se disipe el déficit eléctrico. |