Todo se conecta: necesitamos energ�a primaria -sea petr�leo, gas, o alternativas como solar y e�lica- para que nuestras sociedades puedan trabajar, transportarse, prender computadoras, cocinar, y hacer todas aquellas innumerables labores que componen el quehacer diario de nuestra vida en el siglo XXI.
Para llevar eso a la realidad, es decir, transformar dichas fuentes en energ�a utilizable, debemos crear infraestructura, para lo cual necesitamos materiales y empresas.
Todo ello nos lleva a un destino, aspirable por todos aquellos que so�amos con un mejor mundo, y que consiste en un mayor desarrollo para las sociedades.
Sin energ�a, nada de esto es posible. Y la simbiosis es esencial, est� presente en cada etapa del proceso; en su extracci�n, su procesamiento y su fin. Lo importante es hacer un buen uso de ella, y aprovecharla de la manera m�s efectiva.